museo del hormigón ángel mateos
EL ESCULTOR ARQUITECTO.-
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El museo surge como habitáculo escultórico, o escultura visitable, tras años de propuestas, más o menos utópicas del propio autor. El hoy contenedor artístico es al tiempo consecuencia de una cierta visceralidad e su artífice que se plasma en este especial "gesto" creativo, culminación de una trayectoria marcada de independencia y no poca rebeldía. Se organiza la escultoarquitectura en torno a tres ortoedros solapados, absolutamente rotundos en su concepción y a diferente nivel, que se ven compensados en sus masas por dos elementos contrafuerte-arbotante más ligeros que los amparan y penetran longitudinalmente. Tal pórtico de perfil adintelado, sugerencia quizá de arcaicos mecanismos, sella magníficamente el ejercicio volumétrico total. Por otro lado esa eliminación de Mateos de todo hueco al exterior, bunkeriza en santuario unos espacios interiores totalmente diáfanos y de sobrio planteamiento (a la manera e un Míes Van der Rohe hermético) que parece solicitar museisticamente ese especial contenido. La opción elegida, de la misma forma, genera al exterior un monolitismo de vocación maciza que confiere al conjunto un cierto carácter de tótem instalado en la modernidad, que además, pareciera estar empleándose en su propio discurso. Tal discurso aparece, bajo los focos interiores y a la luz del exterior, estructurado en limpio lenguaje constructivista y única y exclusivamente en términos pétreos. Piedra nueva, homogénea, dúctil, eterna: el hormigón, ese elemento material, siempre investigado y fiel, que posibilita las grandes formulaciones geométricas en su tercera dimensión. Y es ese, justamente, el material aquí ennoblecido por su oficiante artista más significado en España, quien finalmente pasa a homenajearse a sí mismo, y a través del presente hito arquitectónico, desde la propia piel en entraña. El protagonista hermoso que posado sobre pavimento diáfano en el pueblo de Doñinos y también su contenido ya en adelante parecen obligados a testificar toda una vida de pasión y entrega al arte del salmantino Ángel Mateos. |
LOS ACANTILADOS.-
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Es "el beso" esa talla en piedra que en concepción miguelangelesca nos conquista de clasicismo y modernidad. De la misma forma que el "autorretrato" nos habla ya de esquematizaciones futuras y de una expresividad de síntesis. Forman "la Catedral" con la recreación orgánica de sus agujas, el especial "Crucificado", sus emblemáticas diosas griegas y el postrado "pensador", surgido de los estratos geológicos, posiblemente las piezas que más decididamente definen la estatuaria, ungida de primitivismo, que brota de la roca virgen y la quemada escoria. Ese fuego limará asperezas en "la piedra erosionada" y por un momento la curva y la ondulación aparecerán reflejadas escultóricamente en esta etapa. De Balzac rodiniano alguien va a calificar "el Moisés" solemne y sobrio de la fotografía. |
GEOMETRÍAS.-
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Son aún agrupaciones rocosas cual cristalizaciones minerales, las primeras piezas de hormigón armado absolutamente aristadas y de estructura poliédrica. La línea quebrada inserta en un cuerpo cúbico, "volumen vacío" manda en alguno de los primeros planteamientos matemáticos más felices. Una tendencia a la verticalidad marca el quehacer postrero de esta fructífera etapa. En un principio los diferentes cuerpos de la escultura DOLMEN primero aparecen como disposición montada de ancestrales piedras que incluso deben ser calzadas. La mayoría de estas propuestas, que ahora ya piden escala, aparecen dominadas por un volumen horizontal que las cobija. La piel listada a menudo con vello de madera sella de sabio encofrado las caras del cuerpo escultórico. |
CONSTRUCTIVISMO.-
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poco la geometría más depurada va encontrando en las formas Mateos un
encaje más disciplinado hasta llegar al juego ortoédrico de "Los
cubos". Antes, pasará por enhiestos "Menhires" y
expresivas "Flexiones", única etapa de alabeo de algún plano
concreto.
Seguramente marcan el inicio de la maestría las propuestas en "Inversiones" de tendencia vertical y en "Ménsulas" y "Pórticos" de dominio horizontal. Tendencia esta última que incluso generará serie propia. Alcanzan el punto álgido en esta sabiduría estética las "Torsiones" y posiblemente la máxima depuración de la forma constructiva surge de los planteamientos casi minimalistas de los dos NEOLITOS. Son finalmente las serie últimas PALASTHROS derivación de la etapa cúbica (en principio en hierro) y los DESPLAZAMIENTOS de extración monolítica los que darán paso a LOS HABITÁCULOS. Una idea ésta de agrupamiento "macla" (maqueta de acero) y sueño de libertad creativa que propone otros habitat-interior Mateos. |
MONUMENTOS.-
| Ángel
Mateos como referencia nacional del hormigón en exclusividad expresiva.
Este Museo, esta escultura-de-esculturas erigida con vocación de eternidad en un material que parece desviar la erosión de la edad, es el retrato espiritual de un hombre. Este singular proyecto debe ser entendido como la culminación de una larga y coherente carrera desarrollada en la sinceridad, caracterizada por la búsqueda autónoma de sus objetivos, de la creación en la libertad, de la más absoluta independencia de las modas culturales, de las leyes del mercado artístico, de las reglas y de las presiones sociales o ideológicas. |
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